Etiquetas

Google Website Translator Gadget

Vistas de página en total

domingo, 21 de julio de 2019

Dias 1-2

Antes de empezar a comentar todo lo relativo al trayecto, alojamientos y comida quiero dejar claro que estamos haciendo un viaje low cost , esto no quiere decir que escojamos la peor opción siempre, pero sí que intentamos ir a hoteles baratos y comer en sitios decentes pero sin precios elevados. Maldivas es caro y permite poca flexibilidad, pero Sri Lanka si será un verdadero viaje low cost.

Nada más llegar a Malé, la capital de Maldivas, tuvimos que quedarnos a pasar la noche aquí debido a que no había transportes disponibles hasta el día siguiente. De hecho, si queréis viajar a Maldivas debéis mirar bien en qué isla de las miles que hay queréis quedaros unos días antes para enteraros de las horas a las que salen transportes si queréis evitar pagar una millonada. En nuestro caso hubiera dado igual ya que llegamos por la tarde y no hubiera habido manera ni sabiéndolo. Aquí debo decir que nos esperábamos una mierda en la capital y nos sorprendió mucho el hotel Rivethi Beach, que por el precio que tenía (unos 30 dólares) se encontraba a literalmente 3 metros del agua. Nada más llegar, salimos y al ver esa playa vacía y azul nos quedamos completamente alucinados. Después de bañarnos y pedir una piña colada al servicio del hotel (3$) decidimos irnos a buscar algún lugar decente para cenar. No hay mucho por allí,  pero encontramos un restaurante en el que por 6$ comimos un plato enorme de arroz frito con pollo al estilo tailandés que estaba buenísimo, y encima a la orilla de la playa y con luces. He de decir que el batido de chocolate helado es lo mejor que he probado en años. No recuerdo el nombre pero esta justo al lado del hotel que he comentado, solo tenéis que salir e ir hacia la izquierda. En fin, fue mucho más de lo que esperábamos, pero estábamos tan cansados que a las 8 ya estábamos durmiendo. Eso es otra de las cosas, aquí anochece a las 6 y amanece a las 6, así que el horario es bastante complicado. Como truco, nosotros nos hemos puesto el horario de Tailandia para acostarnos antes y levantarnos antes.

Al día siguiente por 100 rupias (6 euros) nos pidieron un taxi hacia el puerto, para coger el barco correspondiente. Sabemos que nos han timado y que por 30 vas de sobra, pero teníamos miedo de perderlo y salir a buscar un conductor independiente nos llevaría tiempo.Tuvimos que pedirles el teléfono en recepción para llamar al hotel de esta isla y asegurarnos de las horas, ya que si lo perdíamos el siguiente ferry era el miércoles. Las fotos que veis son del sitio en el que se compran los tickets para el
"ferry"público, y lo pongo entre comillas porque como podéis ver es bastante salvaje todo, pero por 5 euros y 4 horas de trayecto jamás me quejaría. Las otras opciones eran aviones privados y lanchas pero no bajan de los 100 euros las últimas y de 400 los primeros. Así que cogimos el transporte público como el resto de locales. Fue increíble para mi, que me senté en popa (la parte de atrás), donde teóricamente no se podía y tomé el sol tumbado en un cabo mojándome y sintiendo el viento en la cara. He acabado quemado y con un color estupendo, pero ha merecido la pena porque se me pasó volando.

Al llegar a nuestra isla, eso ya es OTRA COSA. Es el sitio más alucinante que he visto en mi vida, y mirad que he viajado eh...  La isla se llama Fulidhoo. Aguas cristalinas, playas blancas, vegetación exuberante. Nos estaba esperando un hombrecillo que debía medir 1.50 como mucho, pero fuerte como un toro. Cogió las 4 maletas de golpe y se las llevó diciéndonos que nos esperaban en el cuarto. Nosotros estábamos tan cegados por la maravilla de paisaje que nos pusimos a hacer fotos como locos olvidándonos de que toda nuestra supervivencia, dinero y vida se iban en esa maleta a no se sabe donde. Claro que, luego nos dimos cuenta de que la isla tenia menos de 1km de una punta a otra y que no había perdida. Esto es como una aldea, vivimos en casitas tipo apartamento y solo hay 4 tiendas, un colegio, y 3 restaurantes, lo cual nos deja con pocas opciones y a ellos con poder para cobrar de más. El nombre del hotel es Thundi Guest House y cuesta 25$ la noche aproximadamente. He de decir que en Maldivas es lo más barato, pero en Sri Lanka veréis hoteles de 5 euros la noche y cosas bastante mas asequibles. Hay 2 parejas de turistas a parte de nosotros y estamos bastante contentos porque apenas les hemos visto en todo el día, es como tener tu isla privada. No obstante, quizá después de unos días y alguna excursión a ver tiburones que estamos negociando nos vayamos a otra isla porque aquí hay poco que hacer a parte de descansar. No me malinterpretéis, si viniera con mi pareja estaría encantado, pero venir con un amigo no es lo mismo, y la diversión que busco es distinta.


Después de llegar y darnos una vuelta decidimos alimentar nuestro instagram de fotos maravillosas (@itsadrianchico por si queréis verlo), pero al acabar cansados nos dimos un baño y buscamos una cena digna. El hombre del hotel nos dijo que le avisáramos antes de las 4 si queríamos cenar en el hotel y eso hemos hecho. La cosa es que nuestro bote salió a las 10 de la mañana de Malé y eran las 5 y no habíamos comido tampoco, así que viendo que no había opciones abiertas me acerqué a una tiendecita perdida donde una amable chica me atendió sin saber mucho inglés. Cuando fui a pagar su hermana leyendo mi camiseta dijo "I'm your american dream, wow, that's sexy", y yo no supe ni como reaccionar así que salí medio rápido sonriendo. En cuanto llegué le pedí al señor del hotel cenar lo antes posible y a las 7 nos pusieron la mesa. La cena ha sido lo mas rural que he visto, un plato de arroz y pescado que probablemente hayan cogido esta misma mañana cocinado de una forma típica de aquí. Nos han exprimido un zumo natural de naranja y otro de manzana al momento y nos lo han servido con pajitas de metal. Ellos comían lo mismo que nosotros y es como estar en una isla desierta perdida pero integrado, ya conocemos a todos y ellos a nosotros. ¡Se saben hasta mi nombre! El caso es que son las 7 de la tarde y parece la noche más absoluta, sin gente, sin sonido, solo el mar y el viento moviendo las palmeras. Estoy escribiendo mi blog en una hamaca colgado de una palmera con la orilla del mar bajo mis pies, y varios cangrejos esperando a que caiga para darse un festín. Esto es un paraíso y de momento nos quedamos. Es lo bueno de ir sin nada planeado, que podemos decidir sobre la marcha. Yo no he acabado muy contento con la cena pero a mi amigo le ha encantado. Encima 10$, claro, saben que no hay nada mejor. Así que he ido a buscar otro sitio y después de recorrer la isla entera 3 veces he encontrado un local donde una señora mayor estaba cocinando arroz con un olor maravilloso. Le he preguntado si podía quedarme y cuanto costaba, y ella sin entender ha dicho señalando a su nieto que el podría contestarme.¡¡¡ Solo 15 rupias (1 euro)!!! y he comido el arroz mas bueno que he probado nunca, increíble. Estoy enamorándome de la gente de este país y de su cultura.

Seguiremos mañana,

Adrián


1 comentario:

  1. Por alguna razón esto me hace recordar mucho a mi país (Cuba), especialmente la humildad, y el cariño de las personas. Tu blog es alucinante.

    ResponderEliminar

Entradas populares